ESTE ES MI BELÉN DE ESTE AÑO, ESTÁIS INVITADOS TODOS LOS QUE QUERÁIS A VERLO, ESPERO QUE OS GUSTE, UN FRATERNAL SALUDO.
viernes, 27 de diciembre de 2013
domingo, 8 de diciembre de 2013
CENA DE HERMANDAD
JUNTA DIRECTIVA DE LA
ARCHICOFRADÍA DE LA REAL E ILUSTRE ESCLAVITUD
DE NUESTRO PADRE JESÚS NAZARENO "CRISTO DE MEDINACELI"
ARANJUEZ.
AGRADECEMOS A TODOS LOS HERMANOS Y DEVOTOS VUESTRA PRESENCIA EN LOS ACTOS ORGANIZADOS CON MOTIVO DE LA FESTIVIDAD DE CRISTO REY DEL UNIVERSO
A CONTINUACIÓN:
ALGUNOS MOMENTOS DE NUESTRA CENA DE HERMANDAD.
sábado, 7 de diciembre de 2013
martes, 26 de noviembre de 2013
CRISTO REY DEL UNIVERSO.
MUCHOS FUERON LOS FIELES QUE ACUDIERON, LOS DÍAS 21, 22, 23 Y 24 DE NOVIEMBRE A VENERAR LA IMAGEN DE CRISTO REY DEL UNIVERSO.
ASÍ COMO AL TRIDUO EUCARÍSTICO CELEBRADO LOS DÍAS 21, 22 Y 23, EN NUESTRA PARROQUIA A LAS 19:00 HORAS Y A LAS SOLEMNES EUCARISTÍAS CELEBRADAS EL DÍA 24 A LAS 09:00, 11:30, 13:00 Y 19:00 HORAS, CON MOTIVO DE LA FESTIVIDAD DE CRISTO REY DEL UNIVERSO,
NO FALTARON A LA CITA ALGUNOS NIÑOS QUE FUERON PRESENTADOS A CRISTO REY DEL UNIVERSO Y PASADOS POR SU TÚNICA.
GRACIAS A TODOS POR VUESTRA VISITA Y MUESTRAS DE APOYO.
LA JUNTA DIRECTIVA.
domingo, 17 de noviembre de 2013
Jesucristo, un Rey verdadero
Jesucristo, un Rey verdadero
Cuando abrimos la Biblia nos encontramos a cada paso con lo que es el tema central de toda la Palabra de Dios: el Reinado de Dios. Dios, es el Rey de Israel; Dios es el Rey del mundo; Dios tiene que reinar. Esta idea domina todas las páginas de la Biblia. Llega Jesús y comienza su Evangelio con el grito clamoroso:
- ¡Todos a entrar en el Reino de Dios, en el Reino de los cielos, que ya está metido entre vosotros!...
Dios será el Rey de todas las cosas por Jesucristo, el Hijo de Dios hecho Hombre. Así fue anunciada su venida desde hacía siglos.
Un salmo dice:
- Dominará de un mar a otro, y desde el gran río hasta el extremo de la tierra. Se postrarán ante sus pies los etíopes, y ante él lamerán el suelo sus enemigos; los reyes de la Arabia y de Sabá le traerán regalos; todos los reyes le adorarán, y todas naciones le rendirán homenaje (Salmo
El Padre Eterno le dice en otro salmo:
- Pídemelas, que te quiero dar las naciones en herencia tuya, y extenderé tus dominios hasta los extremos de la tierra.
Otro salmo le canta:
- El trono tuyo, oh Dios, permanece por los siglos de los siglos (Salmos 71, 44 y 2)
San Pablo, sacará la consecuencia inapelable:
- Es necesario que él reine, hasta que el Padre ponga a todos sus enemigos debajo de sus pies (1Corintios 15,25)
La idea que sacamos de todas estas palabras de la Biblia es clara: Jesucristo es Rey, Jesucristo debe reinar.
Este ha sido siempre el sentir de la Iglesia, que tiene por misión extender por todo el mundo el Reinado de Dios y hacer que Jesucristo sea el dueño de todo para salvar todas las cosas.
Cuando en los siglos de la Edad Media se lanzaron los cristianos a la conquista de los lugares santos, el jefe de la Tercera Cruzada lanzó desde el caballo esta arenga a sus soldados:
- Cristo vence, Cristo reina, Cristo impera (Federico Barbarroja, ante Iconio, año 1190)
Son unas palabras que se han hecho célebres, repetidas continuamente por la Iglesia. Hoy están esculpidas en el obelisco de la Plaza de San Pedro en Roma, y siguen desafiando los siglos.
Bajo este lema, los cristianos todavía luchamos, todavía sufrimos, todavía vencemos. Es un grito valiente que no pasa ni pasará de moda: Por Cristo, Rey nuestro, sabemos jugarnos la vida, nos sabemos jugar todo.
Muchos nos dicen que ya no debemos pensar hoy así. Les parece que esto es vivir el cristianismo con aires de triunfo, muy poco acordes con el aire de servicio con que ha de vivir la Iglesia. Pero no es esto.
El reinado de Jesucristo es reinado de amor, de entrega, de generosidad, de salvación.
Jesucristo es Rey precisamente cuando muere por todos.
La Iglesia no quiere conquistar el mundo con armas, ni con dinero, ni con poder.
Lo único que pretende es conquistar los corazones para rendirlos todos a Jesucristo.
Y este es el reinado que Jesucristo proclama como suyo ante Pilato:
- Yo soy rey, pero mi reino no es de este mundo.
Precisamente por esto no fue aceptado Jesús. Porque vieron que su doctrina no
respondía a los ideales sociopolíticos que los dirigentes del pueblo habían concebido.
No grita Jesús contra el dominio de los romanos. No se presenta con oro ni espadas.
Sino que predica contra la podredumbre de los sepulcros blanqueados, contra la
inmundicia de los platos y contra el veneno de las serpientes...
El joven maestro de Nazaret se presenta humilde, amigo de pecadores, comensal de
publicanos y acogedor de prostitutas, denunciador de corazones hipócritas, purificador
del Templo, y repartidor de la salvación de Dios a todos los hombres, sin privilegios de
casta o nación... Cuando vieron todo esto, los enemigos se decidieron a clamar ante
Pilato:
- No queremos que éste reine sobre nosotros.
Como vemos, Jesucristo es un Rey diferente de todos.
Es Rey de los humildes, de los limpios de corazón, de los obedientes a Dios, de los
pecadores que vuelven al Padre... Quiere ganar a todos, para que todos se salven.
Jesucristo es un Rey cuyas victorias consisten no en aplastar a los enemigos, sino en
salvar a los que eran enemigos suyos, para llevarlos a la misma felicidad que Él tiene
como Rey de todas las cosas.
Y sus únicos enemigos son los que lo rechazan expresamente, los que se oponen
voluntariamente al avance del Reino. Estos son aquéllos de los que dice el Salmo:
- Pondré a todos tus enemigos bajo tus pies.
Para nosotros, Jesucristo es el Rey a quien admiramos, al que amamos, al que servimos,
por el que trabajamos. Sabemos que en este mundo el servicio a nuestro Rey es lucha,
porque el gozar del Reino será en la vida futura. Pero esto no nos quita el vivir gozosos
con la seguridad del triunfo, y seguir gritando con ilusión creciente: ¡Cristo vence,
Cristo reina, Cristo impera!...
Cuando abrimos la Biblia nos encontramos a cada paso con lo que es el tema central de toda la Palabra de Dios: el Reinado de Dios. Dios, es el Rey de Israel; Dios es el Rey del mundo; Dios tiene que reinar. Esta idea domina todas las páginas de la Biblia. Llega Jesús y comienza su Evangelio con el grito clamoroso:
- ¡Todos a entrar en el Reino de Dios, en el Reino de los cielos, que ya está metido entre vosotros!...
Dios será el Rey de todas las cosas por Jesucristo, el Hijo de Dios hecho Hombre. Así fue anunciada su venida desde hacía siglos.
Un salmo dice:
- Dominará de un mar a otro, y desde el gran río hasta el extremo de la tierra. Se postrarán ante sus pies los etíopes, y ante él lamerán el suelo sus enemigos; los reyes de la Arabia y de Sabá le traerán regalos; todos los reyes le adorarán, y todas naciones le rendirán homenaje (Salmo
El Padre Eterno le dice en otro salmo:
- Pídemelas, que te quiero dar las naciones en herencia tuya, y extenderé tus dominios hasta los extremos de la tierra.
Otro salmo le canta:
- El trono tuyo, oh Dios, permanece por los siglos de los siglos (Salmos 71, 44 y 2)
San Pablo, sacará la consecuencia inapelable:
- Es necesario que él reine, hasta que el Padre ponga a todos sus enemigos debajo de sus pies (1Corintios 15,25)
La idea que sacamos de todas estas palabras de la Biblia es clara: Jesucristo es Rey, Jesucristo debe reinar.
Este ha sido siempre el sentir de la Iglesia, que tiene por misión extender por todo el mundo el Reinado de Dios y hacer que Jesucristo sea el dueño de todo para salvar todas las cosas.
Cuando en los siglos de la Edad Media se lanzaron los cristianos a la conquista de los lugares santos, el jefe de la Tercera Cruzada lanzó desde el caballo esta arenga a sus soldados:
- Cristo vence, Cristo reina, Cristo impera (Federico Barbarroja, ante Iconio, año 1190)
Son unas palabras que se han hecho célebres, repetidas continuamente por la Iglesia. Hoy están esculpidas en el obelisco de la Plaza de San Pedro en Roma, y siguen desafiando los siglos.
Bajo este lema, los cristianos todavía luchamos, todavía sufrimos, todavía vencemos. Es un grito valiente que no pasa ni pasará de moda: Por Cristo, Rey nuestro, sabemos jugarnos la vida, nos sabemos jugar todo.
Muchos nos dicen que ya no debemos pensar hoy así. Les parece que esto es vivir el cristianismo con aires de triunfo, muy poco acordes con el aire de servicio con que ha de vivir la Iglesia. Pero no es esto.
El reinado de Jesucristo es reinado de amor, de entrega, de generosidad, de salvación.
Jesucristo es Rey precisamente cuando muere por todos.
La Iglesia no quiere conquistar el mundo con armas, ni con dinero, ni con poder.
Lo único que pretende es conquistar los corazones para rendirlos todos a Jesucristo.
Y este es el reinado que Jesucristo proclama como suyo ante Pilato:
- Yo soy rey, pero mi reino no es de este mundo.
Precisamente por esto no fue aceptado Jesús. Porque vieron que su doctrina no
respondía a los ideales sociopolíticos que los dirigentes del pueblo habían concebido.
No grita Jesús contra el dominio de los romanos. No se presenta con oro ni espadas.
Sino que predica contra la podredumbre de los sepulcros blanqueados, contra la
inmundicia de los platos y contra el veneno de las serpientes...
El joven maestro de Nazaret se presenta humilde, amigo de pecadores, comensal de
publicanos y acogedor de prostitutas, denunciador de corazones hipócritas, purificador
del Templo, y repartidor de la salvación de Dios a todos los hombres, sin privilegios de
casta o nación... Cuando vieron todo esto, los enemigos se decidieron a clamar ante
Pilato:
- No queremos que éste reine sobre nosotros.
Como vemos, Jesucristo es un Rey diferente de todos.
Es Rey de los humildes, de los limpios de corazón, de los obedientes a Dios, de los
pecadores que vuelven al Padre... Quiere ganar a todos, para que todos se salven.
Jesucristo es un Rey cuyas victorias consisten no en aplastar a los enemigos, sino en
salvar a los que eran enemigos suyos, para llevarlos a la misma felicidad que Él tiene
como Rey de todas las cosas.
Y sus únicos enemigos son los que lo rechazan expresamente, los que se oponen
voluntariamente al avance del Reino. Estos son aquéllos de los que dice el Salmo:
- Pondré a todos tus enemigos bajo tus pies.
Para nosotros, Jesucristo es el Rey a quien admiramos, al que amamos, al que servimos,
por el que trabajamos. Sabemos que en este mundo el servicio a nuestro Rey es lucha,
porque el gozar del Reino será en la vida futura. Pero esto no nos quita el vivir gozosos
con la seguridad del triunfo, y seguir gritando con ilusión creciente: ¡Cristo vence,
Cristo reina, Cristo impera!...
domingo, 10 de noviembre de 2013
miércoles, 6 de noviembre de 2013
PAPA FRANCISCO

Padre Bueno,
que siempre escuchas el clamor de tu pueblo,
te pedimos por nuestro pastor, el papa Francisco.
Anímalo y dale fuerzas con tu Espíritu,
para que unido a los obispos pastores
de todas las iglesias diocesanas del mundo,
guíe la vida de los cristianos
por las huellas del camino de Jesús.
En el espíritu de san Francisco de Asís, Señor,
te pedimos ser una Iglesia pobre y fraterna,
con un corazón abierto y compasivo a los que sufren,
a los que no tienen lugar, a los que son excluidos,
a los que padecen violencia, a los enfermos de toda dolencia,
a los que dejan su tierra como migrantes,
y a los niños, jóvenes y mayores que mueren por la droga,
en todos ellos, y en muchos otros, vemos tu rostro sufriente,
y queremos, como enseñó Francisco al besar al leproso,
dar muestras concretas de un amor que haga crecer la vida.
Queremos ser, con el papa Francisco,
con nuestros obispos pastores,
con todas las comunidades cristianas,
una Iglesia sencilla y servidora,
que anuncie con alegría el Evangelio de Jesús,
que ame y cuide la naturaleza y la Tierra, casa de todos,
que trabaje junto a otros para hacer un mundo de hermanos,
que se alegre con María, y con Ella se haga fuerte en la fe y la esperanza,
porque para Dios “no hay nada imposible”.
- Que así sea
que siempre escuchas el clamor de tu pueblo,
te pedimos por nuestro pastor, el papa Francisco.
Anímalo y dale fuerzas con tu Espíritu,
para que unido a los obispos pastores
de todas las iglesias diocesanas del mundo,
guíe la vida de los cristianos
por las huellas del camino de Jesús.
En el espíritu de san Francisco de Asís, Señor,
te pedimos ser una Iglesia pobre y fraterna,
con un corazón abierto y compasivo a los que sufren,
a los que no tienen lugar, a los que son excluidos,
a los que padecen violencia, a los enfermos de toda dolencia,
a los que dejan su tierra como migrantes,
y a los niños, jóvenes y mayores que mueren por la droga,
en todos ellos, y en muchos otros, vemos tu rostro sufriente,
y queremos, como enseñó Francisco al besar al leproso,
dar muestras concretas de un amor que haga crecer la vida.
Queremos ser, con el papa Francisco,
con nuestros obispos pastores,
con todas las comunidades cristianas,
una Iglesia sencilla y servidora,
que anuncie con alegría el Evangelio de Jesús,
que ame y cuide la naturaleza y la Tierra, casa de todos,
que trabaje junto a otros para hacer un mundo de hermanos,
que se alegre con María, y con Ella se haga fuerte en la fe y la esperanza,
porque para Dios “no hay nada imposible”.
- Que así sea
martes, 5 de noviembre de 2013
lunes, 28 de octubre de 2013
SAN JUDAS TADEO

ORACIÓN
Apóstol gloriosísimo de Nuestro Señor Jesucristo, aclamado por los
fieles con el dulce título de ABOGADO DE LOS CASOS DESESPERADOS, hazme
sentir tu poderosa intercesión aliviando la gravísima necesidad en que
me encuentro. Por el estrecho parentesco que te hace primo hermano de
Nuestro Señor Jesucristo, por la privaciones y fatigas que por El sufriste,
por el heroico martirio que aceptaste gustoso por su amor, por la
promesa que el divino Salvador hizo a Santa Brígida de consolar a los
fieles que acudiesen a tu poderosa intercesión, obtenme del Dios de las
misericordias y de su Madre Santísima la gracia que con ilimitada
confianza te pido a Ti, Padre mío bondadosímo, seguro que me la
obtendrás siempre que convenga a la gloria de Dios y bien de mi alma.
Así sea.
Glorioso Apóstol San Judas Tadeo, ruega por nosotros. (Repetir 3 veces)
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.
Glorioso Apóstol San Judas Tadeo, ruega por nosotros. (Repetir 3 veces)
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.
CONSAGRACIÓN
San Judas, Apóstol de Cristo y Mártir glorioso, deseo honrarte con
especial devoción. Te acojo como mi patrón y protector. Te encomiendo mi
alma y mi cuerpo, todos mis intereses espirituales y temporales y
asimismo los de mi familia. Te consagro mi mente para que en todo
proceda a la luz de la fe; mi corazón para que lo guardes puro y lleno
de amor a Jesús y María; mi voluntad para que, como la tuya, esté
siempre unida a la voluntad de Dios. Te suplico me ayudes a dominar mis
malas inclinaciones y tentaciones evitando todas las ocasiones de
pecado. Obténme la gracia de no ofender a Dios jamás, de cumplir
fielmente con todas las obligaciones de mi estado de vida y practicar
las virtudes necesarias para salvarme. Ruega por mi Santo Patrón y
auxilio mío, para que, inspirado con tu ejemplo y asistido por tu
intercesión, pueda llevar una vida santa, tener una muerte dichosa y
alcanzar la gloria del Cielo donde se ama y da gracias a Dios
eternamente. Amén.
VISITA Y ORACIÓN
(para el día 28 de cada mes)
Honremos a nuestro Protector, San Judas Tadeo, con una buena Confesión y
una Comunión fervorosa. Así nos haremos más agradables a Dios y
obtendremos del Santo Apóstol más fácilmente la gracia que pedimos.
Bondadoso Protector mío, San Judas Tadeo, que recibiste del Salvador la gracia de la vocación al apostolado para seguirle más de cerca en la práctica de las virtudes y predicar su Evangelio, que tuviste el don de conmover los corazones con tus ejemplos y tus enseñanzas, el poder de obrar milagros, y que diste tu vida en defensa y testimonio de la Fe, recibe mis parabienes por estos grandes privilegios, y acepta gustoso esta visita que te hago en agradecimiento de favores obtenidos y para obtener nuevas gracias por tu mediación. Alcánzame un grande amor al Divino Maestro, que me aliente en la práctica de la virtud, me consuele en mis tribulaciones y sostenga mi esperanza cuando el infortunio y la desgracia me acrisolen. No permitas jamás que la falta de confianza en la Providencia divina me aparte del amor y servicio de Dios. Dame tu protección, S. Judas, y alcánzame lo que necesito y pido para mi bien temporal y eterno. Amén.
Rezar tres Glorias en honor de la Santísima Trinidad y hacer luego la petición de la gracia que se desea obtener.
ORACIÓN
Bondadoso Protector mío, San Judas Tadeo, que recibiste del Salvador la gracia de la vocación al apostolado para seguirle más de cerca en la práctica de las virtudes y predicar su Evangelio, que tuviste el don de conmover los corazones con tus ejemplos y tus enseñanzas, el poder de obrar milagros, y que diste tu vida en defensa y testimonio de la Fe, recibe mis parabienes por estos grandes privilegios, y acepta gustoso esta visita que te hago en agradecimiento de favores obtenidos y para obtener nuevas gracias por tu mediación. Alcánzame un grande amor al Divino Maestro, que me aliente en la práctica de la virtud, me consuele en mis tribulaciones y sostenga mi esperanza cuando el infortunio y la desgracia me acrisolen. No permitas jamás que la falta de confianza en la Providencia divina me aparte del amor y servicio de Dios. Dame tu protección, S. Judas, y alcánzame lo que necesito y pido para mi bien temporal y eterno. Amén.
Rezar tres Glorias en honor de la Santísima Trinidad y hacer luego la petición de la gracia que se desea obtener.
ORACIÓN
Oh glorioso Apóstol San Judas Tadeo, siervo fiel y amigo de Jesús, el nombre del traidor ha sido causa de que fueses olvidado de muchos, pero la Iglesia te honra y te invoca como patrón de las causas difíciles y desesperadas. Ruega por mí para que reciba yo los consuelos y el socorro del cielo en todas mis necesidades, tribulaciones y sufrimientos, particularmente (hágase la petición), y para que pueda yo bendecir a Dios en tu compañía y con los demás elegidos por toda la eternidad.
Yo te prometo, Apóstol bienaventurado, acordarme siempre de este gran favor; jamás dejaré de honrarte como a mi especial y poderoso protector y de hacer todo lo posible para propagar tu devoción. Así sea.
Jaculatoria. Glorioso Apóstol, San Judas Tadeo, por amor a Jesús y a María, escucha mi oración y protege a mi familia, y a cuantos con fervor te invocan.
ORACIÓN PARA PEDIR TRABAJO
San Judas Tadeo, intercesor de todo problema difícil consígueme un trabajo en que me realice como humano y que a mi familia no le falte lo necesario en ningún aspecto de la vida, que lo conserve a pesar de las circunstancias y problemas adversos. Que en el progrese mejorando siempre mi calidad y gozando de salud y fuerza. Y que día a día trate de ser útil a cuantos me rodean. Asocio tu intercesión a la Sagrada Familia, de la cual eres pariente y prometo difundir tu devoción como expresión de mi gratitud a tus favores. Amén.
ORACIÓN PARA QUIENES ESTAN SÓLOS
¡Santo Apóstol San Judas, fiel siervo y amigo de Jesús!, la Iglesia te honra e invoca universalmente, como el patrón de los casos difíciles y desesperados. Ruega por mí, estoy solo y sin ayuda.
Te imploro hagas uso del privilegio especial que se te ha concedido, de socorrer pronto y visiblemente cuando casi se ha perdido toda esperanza. Ven en mi ayuda en esta gran necesidad, para que pueda recibir consuelo y socorro del cielo en todas mis necesidades, tribulaciones y sufrimientos, particularmente... (haga aquí su petición), y para que pueda alabar a Dios contigo y con todos los elegidos por siempre.
Te doy las gracias glorioso San Judas, y prometo nunca olvidarme de este gran favor, honrarte siempre como mi patrono especial y poderoso y, con agradecimiento hacer todo lo que pueda para fomentar tu devoción. Amén.
jueves, 10 de octubre de 2013
CRISTO REY DEL UNIVERSO
CRISTO REY DEL UNIVERSO
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lunes, 30 de septiembre de 2013
viernes, 30 de agosto de 2013
RELOJ DE LA PASIÓN DE JESÚS
RELOJ DE LA PASIÓN
DE JESÚS
(JUEVES Y VIERNES SANTOS)
(JUEVES Y VIERNES SANTOS)
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![]() ![]() Reloj de la Pasión
"¡Qué diferentes voces eran: quita, quita, crucifícale y bendito sea el que viene en el nombre del Señor, hosanna en las alturas! ¡Qué diferentes voces son llamarle ahora Rey de Israel, y de ahí a pocos días decir: no tenemos más rey que al César! ¡Qué diferentes son los ramos verdes y la cruz, las flores y las espinas! A quien antes tendían por alfombra los vestidos propios, de allí a poco le desnudan de los suyos y echan suertes sobre ellos." Sermón sobre el Domingo de Ramos |
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1. Esta devoción es también conocida con el nombre de "Horario de la Pasión". |
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